martes, 23 de abril de 2013

Divina Pastora de San Dionisio (Jerez de la Frontera)


Agrupación Parroquial de la Serenísima Reina de los Ángeles Divina Pastora de las Almas. 

Podemos confirmar que el culto a la advocación de la “Divina Pastora” existe en Jerez desde 1713, tras depositar el fraile capuchino, Isidoro de Sevilla, una imagen de la Divina Pastora en la iglesia parroquial de San Dionisio. Muy pronto la devoción popular a dicha imagen llevó a la creación de una Congregación religiosa de la “Divina Pastora”, que más tarde se convirtió en una Cofradía.

Algunos documentos bibliográficos y archivísticos hemos encontrado que demuestran la temprana introducción de este culto en Jerez. La Revista Religiosa de Jerez en su número 150 de 1.892 nos aporta la fecha de 1.713 como el momento en que se colocó la imagen de la Divina Pastora en la iglesia de San Dionisio por la voluntad de fray Isidoro de Sevilla. Pero quizá, el documento de mayor interés sea un manuscrito de 1895 del archivero e historiador jerezano, Agustín Muñoz y Gómez, que se encuentra en el Archivo Municipal de Jerez de la Frontera. Dicho manuscrito nos cuenta los avatares que sufrió la implantación de este nuevo culto en Jerez y la formación de una capilla de la Divina Pastora en una dependencia de la iglesia jerezana de San Dionisio.

El documento mencionado nos aporta una serie de acuerdos de cabildos que desembocaron en la construcción de una capilla en alto en la Plaza de Mercaderes o de Plateros, anexa a la iglesia de San Dionisio. Así, los orígenes de dicho culto hay que buscarlos en el cabildo de 21 de noviembre de 1.712, cuando se leyó un memorial presentado al Ayuntamiento jerezano por el fraile capuchino, Isidoro de Sevilla. En dicho memorial, el fraile pedía que se le concediesen cuatro varas de espacio en una rinconada existente tras el sagrario de la Iglesia de San Dionisio, entre la parte posterior de la iglesia donde está el ábside y la torre mudéjar del Reloj o de la Vela, para hacer una capilla externa dedicada a la Virgen de la Divina Pastora.

Para ello, donaba una imagen de la Divina Pastora con tal fin, que pensaba colocar en la capilla existente tras el sagrario de la iglesia, pero que necesitaba agrandar y darle apertura al exterior, para convertirla en una capilla externa hacia la plaza de Plateros, consiguiendo una iluminación natural y cerrándola a la calle con una verja de hierro. El propio fraile llama a la imagen donada con la advocación de “la Serenísima Reina de los Ángeles, María Santísima, con el título y traje de Pastora”.

En dicho cabildo se encomendó a los ediles, caballeros veinticuatro, Lorenzo Pérez de Padilla y Pedro Joseph Riquelme de Villavicencio, procurador mayor, que reconocieran el sitio que pedía fray Isidoro de Sevilla. Tras atenderse la solicitud del fraile, en nuevo cabildo celebrado dos días después, el 23 de noviembre de 1712, el Ayuntamiento daba permiso para la construcción de la capilla, pero advirtiendo que si el Ayuntamiento considerase adecuado construir en dicho lugar una panadería o cualquier otra oficina al público, la capilla tendría que cerrarse al exterior o en su defecto construirse en alto, cerrándose la verja a la calle y abriéndose entonces un hueco de luz a través del tejado.

Por los documentos que hemos consultado, creemos que la imagen de la Divina Pastora que donó fray Isidoro ya estaba construida en 1712. Quizá podría tratarse de la imagen de la Divina Pastora que aún existe en San Dionisio, en la zona del Evangelio, que posee características barrocas, acordes con la estética que se seguía a principios del siglo XVIII. Es probable que fuese traída desde Sevilla y realizada por un imaginero sevillano del momento. Se trata de una imagen de candelero, aunque el candelero ha sido después recubierto por un cuerpo de escayola pintada. Imagen de vestir que presenta a la Virgen con traje de pastora y rodeada del rebaño. Su actitud es de gran ternura y humanidad, efecto que pretendía conseguir la nueva devoción. También existe otra imagen de la Divina Pastora en la Iglesia de los Remedios, que pertenece a la misma parroquia, aunque no podemos precisar si es ésa la imagen que trajo Fray Isidoro en 1.713.

Probablemente, la imagen de La Pastora ocupase ya en 1713 la capilla existente detrás del sagrario en la iglesia de San Dionisio. Sin embargo, creemos que hasta 1.715 no se abrió al exterior la capilla de la Divina Pastora, a pesar de existir permiso para su construcción desde 1712. La capilla no llegó a construirse antes de 1715 debido a problemas económicos. Nos consta que ya en 1.714 existió en Jerez una Hermandad de la Divina Pastora, probablemente creada un año antes al constituirse el culto en el interior de la Iglesia de San Dionisio. En cabildo de 11 de Junio de 1714 fue ya la Hermandad de la Divina Pastora quien volvió a solicitar al Ayuntamiento jerezano el mismo sitio que solicitó dos años antes Fray Isidoro, para construir la capilla en alto, abierta al público y reservando la parte inferior para la construcción de una panadería. Para ello, era necesario la construcción de pilares y de una escalera para acceder hasta la capilla en alto, por lo que la hermandad pedía también una ayuda económica para su construcción. El Ayuntamiento exigió los planos de la obra antes de dar su aprobación. Finalmente, en cabildo de 23 de Enero de 1.715, el Ayuntamiento concedió mil reales de vellón para la construcción en alto de la capilla de la Divina Pastora, dejándose la parte baja para comercio de panadería.

Probablemente, con la llegada de las desamortizaciones a partir de 1835, la capilla de la Divina Pastora desaparecería, al obligarse que todas las imágenes religiosas estuviesen en los interiores de los templos. Con esta medida se intentaba salvaguardar la integridad de las imágenes a tenor de la actitud anticlerical, destructora de imágenes, que mostraba parte de la sociedad jerezana del momento.

Dos siglos despues, y en el año 2.007, un grupo de devotos intenta recuperar la devoción a la Santisima Virgen, con el titulo de Divina Pastora, creandose así, la Agrupación de Fieles de la Divina Pastora de San Dionisio. Es en el año 2.009 cuando por decreto del entonces obispo, Don Juan del Río Martin, se erige para todos los hechos la Agrupación Parroquial de la Serenísima Reina de los Angeles Divina Pastora de las Almas.

En el año 2.010, a Virgen participó en la procesión del Corpus Christi, acompañando a su Divina Majestad. Recogida la procesión en la Santa Iglesia Catedral, se procedió al traslado de a Divina Pastora a su templo de San Dionisio, a los sones de la Banda de la Sentencia.

Desde Mayo del año 2.011 a Mayo del año 2.012, la Santisima Virgen estuvo en proceso de restauración por parte del jerezano taller de RESSUR, donde se recuperó la policromía original de la imagen, retirando los repintes y modificaciones realizadas años atrás por José Guerra.

Aprovechando la reposición de la Divina Pastora al culto, los Padres Capuchinos plantean la posibilidad de que la imagen fuese presentada en el convento de los citados frailes, realizándose allí un triduo en honor a la Divina Pastora, esta visita estaría motivada y enmarcada en los actos del 350 aniversario de la llegada de los Frailes Capuchinos a Jerez. Finalizados los cultos, la Pastora volvería a su Parroquia de San Dionisio en una procesión extraordinaria el 16 de Junio, la cual marcaría la fecha de las salidas procesionales los años venideros.

La Sede canónica es la Iglesia Parroquial de San Dionisio, patrón de Jerez. Se trata de una espléndida iglesia de estilo mudéjar y planta basilical, dividida en tres naves por altos y limpios pilares cruciformes adornados con grandes lazos almohades que suben hasta los capiteles. Los arcos que separan las naves, menos los que dan al altar mayor, son apuntados y dentados, corriendo por encima de ellos una menuda cenefa polilobulada. Cada una de las naves termina en ábside, cubiertos por sendos retablos barrocos del siglo XVIII, siendo muy notable el Retablo Mayor, procedente casi todo él de la antigua iglesia de los jesuitas.

En honor de la Divina Pastora celebra su agrupación parroquial varios cultos a lo largo del año: Triduo a la Santísima Virgen en fechas cercanas al día del Buen Pastor, en el mes de Mayo. Misa todos los sábados con sabatina dedicada a la Divina Pastora. Eucaristía dedicada el 2 de Agosto, festividad de la Reina de los Ángeles.

El escudo corporativo consta de una circunferencia en cuyo interior está la custodia, símbolo sacramental, flanqueada por dos ovalos. En el primero encontramos el símbolo de María, eje de nuestra devoción y en el segundo la mitra y el báculo de San Dionisio, patrón de la ciudad y regidor de nuestra sede canónica.

La imagen de la Divina Pastora es de candelero adaptada para ser vestida. Se presume que fue esta imagen la que trajo el propio Fray Isidoro de Sevilla junto con el Gran Duque de Osuna a la ciudad de Jerez, fundando así la cuarta hermandad Pastoreña en el mundo. Aunque no se sabe a ciencia cierta, es probable la atribución de la imagen al imaginero sevillano Antonio Ruiz Gijon, que talló entre otras, a la Primitiva Pastora, primera en el mundo, la Divina Pastora de Santa Marina.

A mitad del siglo XX, el belenista D. José Guerra la somete a una aberrante restauración, cubriendo toda la policromia original.
Afortunadamente, en el año 2.012, la empresa RESSUR se encarga de la restauración de la Santisima Virgen, quitando los repintes anteriormente colocados y devolviendole a la Virgen su policromía anterior y original.

Se representa a María Santísima con traje de pastora, sombrero y callao, como en el sueño que Fray Isidoro de Sevilla tuvo en el trascoro del convento capuchino sevillano. Fray Isidoro a los pocos días mandó a pintar un cuadro con su visión. Sus directrices al pintor fueron:

En el centro y bajo la sombra de un árbol, la virgen santísima sedente en una peña, irradiando de su rostro divino amor y ternura. La túnica roja, pero cubierto el busto, hasta las rodillas, de blanco pellico, ceñido a la cintura. Un manto azul, terciado al hombro izquierdo, envolverá el contorno de su cuerpo, y hacia el derecho, en las espaldas, llevará el sombrero pastoril y junto a la diestra aparecerá el báculo de su poderío. En la mano izquierda sostendrá unas rosas y posará la mano derecha sobre un cordero que se acoge a su regazo. Algunas ovejas rodearán la Virgen, formando su rebaño y todas en sus boquitas llevarán sendas rosas, simbólicas del Ave María con que la veneran. En lontananza se verá una oveja extraviada y perseguida por el lobo – el enemigo- emergente de una cueva con afán de devorarla, pero pronuncia el Ave María, expresado por un rótulo en su boca, demandando auxilio; y aparecerá el Arcángel San Miguel, bajando del cielo con el escudo protector y la flecha, que ha de hundir en la testuz del lobo maldito

La Agrupación es poseedora de un paso de talla barroca dorado que se encuentra en estos momentos en labores de restauración. Se presume que date de la decada de los 50 – 60 del anterior siglo. Fue adquirido en el año 2.010 a una hermandad de la localidad Onubense de Cortegana, y en sus comienzos, perteneció a la hermandad del Nazareno de la Campana, localidad de la cercana provincia de Sevilla. En el exorno floral se recrea un risco de flores silvestres y detrás de la imagen se situa un arbol, normalmente un granado.

Actualmente, el número de insignias es bastante limitado. Contamos con un juego de 6 varas en metal plateado. Se presume que la hermandad de la Divina Pastora poseía dos cruces de guía alzadas y un amplio altar de insignias, en paradero desconocido actualmente. La Imagen de la Divina Pastora posee en su ajuar varios ternos donados por hermanos y devotos.

Agradecemos a la Agrupación Parroquial de la Divina Pastora de las Almas de San Dionisio de Jerez, la facilitación de los datos y las fotografías para elaborar este articulo.





2 comentarios:

PASTORA-SAN-DIONISIO dijo...

Gracias amigos por la difusión y el tratamiento a la Pastora de San Dionisio, cuarta fundada por fray Isidoro. Os inviatamos a todos a Jerez para conocerla.

¡Viva la Divina Pastora!
¡Viva Cantillana!
¡Viva Jerez!

Anónimo dijo...

Enorabuena por este blog tan bueno, preciosa la Pastora Jerezana.